¿MARIONETAS DEL CIRCULO VICIOSO?
No hace muchos días, la duquesa de Alba presentó una demanda contra Antena3, en concreto contra el programa “¿Donde estas corazón?”, presentado por Jaime Cantizano. El motivo de dicha demanda fue el libro autobiográfico de Antonio, el bailarín, en el que relataba el hecho de haber tenido un hijo en común con la duquesa de Alba. Ésta exigía que no se le diese tanta publicidad a algo que no era cierto y atentaba contra su intimidad.
Cierto es, que al ser personajes públicos, los famosos están expuestos a la vida pública y a que los ciudadanos quieran saber de ellos, pero todo esto debería hacerse, siempre, de una manera digna y honrada. Si el nombrado famoso no hace ninguna aparición publica, o mejor dicho, no vende ninguna exclusiva, ¿por qué habría que hablar de ellos en los programas del corazón?
Es un hecho lamentable, como los programas del corazón se sirven de la libertad de expresión para cuestionar y vulnerar la intimidad de las personas y asi, ganar dinero a costa de ellos, lo que se transformaría en un aumento de la audiencia.
Es cierto que a casi todo el mundo le interesa el “cotilleo” pero ¿Por qué llegar al extremo de acribillar a estas personas hasta sacarle todos sus trapos sucios? ¿Es que acaso son los propios colaboradores unos jueces de las vidas ajenas?
En este tema no solamente están en juego el morbo de la noticia y lo que se cuente en ella, sino también las personas que aportan “información” y salen beneficiadas. ¿Cuántas veces hemos visto a una persona que no es periodista ocupar el lugar de un profesional en un plató de televisión?
Todo se basa en este recreo de ganar dinero, es un circulo vicioso donde todo el mundo se beneficia, y donde lo que se mira no es el honor de una persona y del daño que le pueda causar sino, sacar todo lo posible para crear una polémica convirtiendo los programas del corazón en “tele basura”.
Es una vergüenza que para conseguir unas mínimas palabras desprestigien estos “personajes famosos” a los profesionales de la comunicación.
